miércoles, 3 de febrero de 2021

VIAJE A RIO DE JANEIRO - EL JARDIN BOTANICO Y VUELTA A BA

Jueves 21/1/2021. El último día decidí ir al Jardín Botánico, que es muy antiguo, creado por el rey portugués Joao VI a principios del seglo XIX para aclimatar plantas que venían de otros lugares del mundo.

Tomé el ómnibus 309, pero tuve que caminar bastante para encontrar la entrada, tiene más de 140 hectáreas y varios accesos.

En el fondo de la foto, sobre el cerro, se ve el Cristo Redentor.


Hay varias de estas avenidas de palmeras altísimas.




Al fondo de una de esas avenidas, una fuente.



Cerca de la fuente está este árbol con enormes raíces, un cartel dice que es una ceiba, en femenino.



Caminé por esta glorieta para ver las plantas medicinales. El orquidiario, que es famoso, ya me habían dicho en la entrada que estaba cerrado por la pandemia.
 

Este árbol con flores lilas también lo vi en el Parque de Boa Vista, no sé cómo se llama.



Esta planta se llama monstera y me encanta.


Este será un banano?



Crucé este arroyito.



Otra monstera:


Este edificio era un depósito de pólvora en la época monárquica.
 



Este es el pino Brasil que dio nombre al país.


Antes de irme me senté un rato en un bar que había allí dentro y tomé un helado y un agua. Hacía mucho calor.

Al salir, en este estanque había tortugas.



Crucé la calle para buscar la parada del 309 y volver, desde allí también se ven las palmeras.



Había contratado late check out y tenía que dejar la habitación a las 15 hs. A las 16 me daban el resultado del test de COVID y me iba para el aeropuerto.

Descansé un rato y a las 15.30 ya estaba en el laboratorio. Si el test me daba positivo, se trastocaban todos mis planes, pero dio negativo. Me lo entregaron en portugués y en inglés.


Allí enfrente había una parada de taxis y fui al aeropuerto Santos Dumont. Había leido en internet que desde allí salía el ómnibus 2101 que iba a El Galeao, el otro aeropuerto de donde salía mi vuelo a San Pablo. Tardaba más de una hora, pero yo tenía tiempo de sobra.

Nunca lo encontré y me aseguraron que ese ómnibus no existía. Terminé tomando otro taxi a El Galeao. Ni en el Santos Dumont ni en San Pablo hay internet ilimitado, como hay en Ezeiza, pero por suerte en El Galeao sí.  Pude hacer la declaración jurada y agregar el PDF del test.  También comí en el KFC. Mi vuelo salía 4.30 y ni siquiera estaba en los carteles. Me entretuve leyendo.


Viernes 22/1/2021. A las 4,30 salió el avión y en 45 minutos llegó a San Pablo. Allí no tuve tiempo libre, pasé Migraciones y el scanner de seguridad y llegué a la puerta de embarque del vuelo de San Pablo a Santiago de Chile cuando empezaban a embarcar.

El avión iba semivacío y en tres horas y quince minutos llegó a Santiago. Desembarcamos en una parte nueva del aeropuerto, y encontré este cartel en varios idiomas.
 

Pregunté si todo el aeropuerto funcionaba a energía solar, y me dijeron que sí, qué maravilla y qué envidia!

Para compensar tanta modernidad la conexión a internet del aeropuerto es mala.

En el aeropuerto de Santiago casi todos los locales están cerrados y hay muy poco movimiento de gente.

En una pared, una cita del Canto General de Pablo Neruda, referida a  la Isla de Pascua, que no recordaba.


A las 4 de la tarde salió el vuelo de Buenos Aires. Nunca me siendo en la ventana porque me da sensación de encierro que haya dos personas hasta llegar al pasillo, pero como yo era la única ocupante de mi fila me senté al lado de la ventana y me dediqué a admirar la Cordillera de los Andes.










Antes de las 6 aterrizamos en el aeropuerto de Ezeiza. 



martes, 2 de febrero de 2021

VIAJE A RIO DE JANEIRO - TEST COVID Y QUINTA DE BOA VISTA

Miércoles 20/1/2021. Salí con la idea de cambiar algunos dolares por reales y hacerme el test, pero enseguida me di cuenta que no era un día normal. La galería donde está la casa de cambio estaba cerrada, como muchos otros negocios, y había muy pocos vendedores ambulantes.

Temí que el laboratorio estuviera cerrado, pero estaba abierto, aunque había muy poca gente. Le pregunté a la chica que me atendió y me contó que era el día de San Sebastián, que es el patrono de la ciudad, y que es feriado.

El hisopado de nariz es horrible, lo que tiene de bueno es que dura un segundo. Después volví a la Plaza Tiradentes a tomar un ómnibus que me llevó a la Quinta de Boa Vista.

En el Palacio de San Cristóbal situado en este predio vivió el rey Joao VI con su familia cuando vinieron a Brasil porque las tropas de Napoleón invadían Portugal, acá vivió el emperador Pedro I, hijo de Joao, quien declaró la independencia de Brasil en 1822, aquí nacieron sus hijos. María, futura reina de Portugal y Pedro II, quien sería el siguiente emperador de Brasil, y aquí murió su esposa austríaca, la emperatriz María Leopoldina. 

Hay dos lagos en el parque.



El Palacio de San Cristóbal se convirtió en el Museo Nacional después de la proclamación de la república, en 1884. Ahora está cerrado porque en septiembre de 2019 un gran incendio destruyó gran parte del edificio y de los objetos históricos que contenía.


Frente al palacio está la estatua del rey Joao:


Como era feriado, había mucha gente en el parque.






Rodeé el palacio, que tiene una empalizada alrededor, y fue construido en una parte elevada.





Volví a la Plaza Tiradentes y comí pollo en un bar. Estaba la televisión prendida y Biden asumiendo el cargo de presidente de los Estados Unidos.

Volví al hotel a descansar, hoy fue un día de mucho calor. A la tardecita salí a caminar otro rato, me llamó la atención esta cúpula y me acerqué.
Después averigué en Google Maps que es la Iglesia de Nuestra Señora del Carmo, la antigua catedral.



lunes, 1 de febrero de 2021

VIAJE A RIO DE JANEIRO - PETROPOLIS

Martes 19/1/2021. Fui a averiguar por el test de COVID al Centro de Medicina Nuclear de Guanabara, que está en la Rua Buenos Aires 70. Me dijeron que el resultado me lo dan al día siguiente de la toma de la muestra, a las cuatro de la tarde. Quedé en ir al día siguiente, el miércoles 20.

Tomé un ómnibus a la Rodoviaria y allí compré el pasaje para ir a Petrópolis, que está a una hora de viaje. Muy lindo camino de montaña.


Cuando llegué a la terminal de Petrópolis pregunté cómo ir al centro histórico y me indicaron que tomara un ómnibus que salía de allí mismo. Esta es la llamada "ciudad imperial", por estar allí el palacio de verano de Pedro II, el último emperador de Brasil, que ahora es un museo pero está cerrado por la pandemia.

Este es un edificio antiguo por el cual pasé, pero no tengo idea qué es.


Estuve una vez en Petrópolis, hace muchos años, cuando era una aldea de montaña. Ahora es una ciudad inmensa. El clima es mucho más agradable que en Río de Janeiro, a pesar de estar tan cerca, a unos 70 km.

Paseé por el centro un rato. Pregunté por el Palacio Quitandinha, que según internet estaba abierto. Era lejos y tomé un taxi. 
Este palacio era un hotel y casino muy famoso, y tiene un museo, pero estaba cerrado.


Frente al palacio hay un lago artificial con un faro, que tiene la forma del mapa de Brasil.


El palacio Quitandinha:




Fue reconvertido en un edificio de departamentos. Tiene pista de patinaje sobre hielo y teatro propio.








Tomé otro ómnibus que me pareció que iba a la Rodoviaria, pero hay dos terminales en Petrópolis, y de la de Bingen es que salen los ómnibus a Río de Janeiro. Así que tuve que tomar otro que me dejó en Bingen, que parece ser un pueblo satélite de Petrópolis.




Llegué a Bingen y esperé el bus a Río, que me dejó en la Rodoviaria. 


Allí tomé otro que yo pensé que iba a Plaza Tiradentes. Como ví que se desviaba me bajé y caminé, pero mi sentido de la orientación es tan desastroso que caminé en el sentido equivocado, aún con mi mapa offline.
Finalmente me di cuenta y llegué al hotel. En el camino pasé por este castillo medieval, que es de la Policía.