Mostrando entradas con la etiqueta REPUBLICA CHECA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta REPUBLICA CHECA. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de julio de 2013

VIAJE A RUSIA Y EUROPA CENTRAL - PRAGA 2

Miércoles 24/7/2013. Desayuné temprano, me conecté a Internet y a las 9 salí y fui al mercadillo de la Old Town Square.


Después fui por otro camino, sin perderme, a tomar el bus turístico en la parada 2, y me bajé en el castillo de Praga.
Explorando nuevos caminos sigo encontrando hermosas fachadas art nouyeau:



Hay muy pocos semáforos en esta ciudad, pero los autos paran cuando los peatones cruzan. El tranvía no, porque tiene prioridad de paso.


En el Castillo alquilé la audioguía y recorrí el Callejón de los Orfebres, la Basílica de San Jorge, la Catedral de San Vito y el Palacio Real.
Es un lugar enorme y había miles de personas. De la Catedral tuve que salir porque sentía que me faltaba el aire. Tiene muy bonitos vitrales, pero son recientes, del siglo XIX.




En el Callejón de los Orfebres hay una serie de casitas diminutas que pertenecían a comerciantes que vivían dentro del recinto del castillo.




Se ve muy bonita Praga desde allí arriba, y ahora descubrí que cuando uno mira desde la ciudad hacia la colina lo que ve son las cúpulas góticas de la Catedral de San Jorge.




También entré en la Basílica de San Jorge y en el Palacio Real:



Cuando salí faltaban pocos minutos para que pasara el bus turístico. Hacía un calor insoportable. Lo tomé otra vez y me bajé en la estación de trenes. Me costó un poco y tuve que preguntar, pero llegué a la Plaza de Wenceslao, que es el lugar de las protestas en Praga, como nuestra Plaza de Mayo.
Es gigante y hay muchos edificios con fachadas art nouveau.





Desde allí llegué al Palacio Municipal y volví al hotel muerta de calor y cansancio.
Me acosté un rato y después fui al mercadillo del Old Town Square y me compré damascos. Di otra vuelta por allí y volví, me duelen los pies y a las 7 de la tarde todavía hacía mucho calor. Decidí no volver a salir. Para la noche anunciaban lluvias.
Esta es la fachada de mi hotel en Dlouha 17, de estilo art nouveau como hay tantas en Praga.



Y ésta la cuadra de Dlouha 17, pasa gente a toda hora, hay hoteles, bares y restaurantes:


martes, 23 de julio de 2013

VIAJE A RUSIA Y EUROPA CENTRAL - PRAGA

Martes 23/7/2013. Me desperté recién a las 5 de la mañana, me bañé y me conecté a Internet. Dormí casi once horas! A las 7,15 bajé a desayunar. El clima a esta hora es muy agradable, debe hacer menos de 20 grados.
El desayuno buffet es muy bueno aquí, pero tuve cuidado de comer poco, no quiero hacer desarreglos otra vez.
Estas son las coronas checas, un euro equivale a 25 coronas:


A las 9 salí para tomar otra vez el bus turístico. Por un camino distinto al de ayer llegué a la parada No 2 sin perderme y sin preguntar, sólo con mi mapa. Un éxito.
Praga es una ciudad muy bonita, llena de cúpulas y edificios art nouveau:






Subí y me bajé en la parada No 3 para pasear por Mala Strana y el Puente de Carlos tan famoso. Tuve que caminar bastante para encontrarlo, pero es realmente espectacular, tiene casi diez metros de ancho y más de quinientos de largo, y fue construido en el siglo XIV por el emperador Carlos IV. 




Desde este puente gótico lleno de estatuas fue tirado al río San Juan Nepomuceno por los sicarios del rey Wenceslao hace 600 años, y hay un pilar con un relieve que hay que tocar para tener suerte. Por las dudas lo toqué.


Para cruzar el puente usé mi paraguas como sombrilla, como hacen las japonesas, para que el sol no me calcinara el cerebro.
Sin ayuda y sólo con mi mapa volví al lugar donde me había dejado el bus, y tomé el siguiente. Este era diferente, un ómnibus cerrado con aire acondicionado y no había audio en varios idiomas, sino un hombre que explicaba en inglés.
Pasamos por la Casa Danzante que llaman Ginger y Fred, que se ve en esta foto a la derecha:


Me quedé disfrutando del aire acondicionado y escuchando lo que el hombre contaba y me bajé recién en la parada No 8, que es la estación de trenes. Compré el ticket para viajar a Viena el jueves 25. Tengo el boleto pero puedo tomar cualquiera de los trenes que va a Viena ese día, hay uno cada dos horas.
Después hice el camino más directo hasta el hotel y lo marqué en el mapa para saber cómo ir el jueves a la estación, son menos de mil metros.
En el camino pasé por el Palacio Municipal y me compré una entrada para ir a un concierto a las ocho de la noche.
Este es el Palacio Municipal y la torre medieval que está al lado:



Volví al hotel a descansar un rato porque me dolìan los pies de tanto caminar.
Este es el pulmón de manzana al cual da la ventana de mi cuarto:


A la hora volví a salir y fui a la Old Town Sq. porque ayer había visto un mercadillo donde vendían cerezas y arándanos, pero no lo pude encontrar. 





Comí allí un prosciutto de Praga exquisito. Cerdo hecho a la parrilla, no me animé todavía a tomar cerveza ni a unas salchichas que había con muy buen aspecto, para no volver a sentirme mal.



Todo el día consumí gaseosas, agua y helados, hacía mucho calor. Volví otra vez al hotel a descansar.
A las 7 volví a salir para ir al concierto. Llegué sin problemas y entré en el teatro. Había comprado una entrada en el balcony, que era una especie de palco en el primer piso. Me cortaron la entrada y me indicaron que pasara la "second door and upstairs". Pasé la primera puerta y ví otra más a la izquierda y una escalera y entré. Subí un piso pero todas las puertas estaban cerradas. Intenté en varios pisos sin éxito y ya estaba bastante desesperada. Cuando quise volver al punto de partida la puerta no se podía abrir desde adentro. Al rato logré abrir una puerta y salí a un salón. Le tuve que explicar a la que me había cortado la entrada que me había perdido adentro del teatro!! Me acompañó y la second door estaba pegada a la primera para la derecha. La Sala Smetana es espectacular y el concierto de la Orquesta Sinfónica de Praga fue muy agradable, sólo violines y contrabajos.


Duró una hora exacta, a las 9 de la noche terminó y volví al hotel, todavía pleno día.

VIAJE A RUSIA Y EUROPA CENTRAL - DE MOSCU A PRAGA

Lunes 22/7/2013. Me levanté a las 3 de la mañana y a las 4 me vinieron a buscar para llevarme a Sheremetievo, uno de los cinco aeropuertos de Moscú, desde donde salía mi avión a Praga con escala en Kiev, la capital de Ucrania.
Llegamos al aeropuerto a las 4,30 de la mañana, pero el check in recién empezó a las 5,30.


El vuelo salió puntual y en una hora y veinte minutos estábamos en Kiev. Me compré una coca en un bar del aeropuerto y casi todos tomaban cerveza, a las 9 de la mañana!! Será su desayuno?
Tuve que esperar dos horas para que saliera el vuelo a Praga, que tardó otras dos horas. Cuando llegué averigüé por el ómnibus que hace el trayecto del aeropuerto al centro y compré el ticket.


Hacía mucho calor y un sol muy fuerte. El ómnibus no fue puntual, iba pasando por las terminales recogiendo pasajeros y cuando llegó a la mía estaba lleno. Tuve que esperar el siguiente, que tardó unos cinco minutos, aunque teóricamente tienen una frecuencia de media hora. El ticket me costó 150 coronas, o sea unos seis euros. En el stand donde me lo vendieron me mostraron en el mapa donde me iba a dejar y que la calle Dlouhá donde está mi hotel estaba a unos 200 metros.
Tardó media hora en llegar al centro, y el mismo chofer me explicó para qué lado debía caminar mostrándome en el mapa, pero aún así con el mapa en mano y tantas explicaciones me perdí y tuve que preguntar. Finalmente llegué muerta de calor a mi hotel, en Dlouhá 48. Pero muy amablemente y pidiéndome disculpas me explicaron que tenían problemas con el edificio en construcción de al lado y me mandaron a otro hotel en Dlouhá 17, o sea que tuve que caminar 200 metros más bajo el sol y arrastrando la valija por las piedras.
Este lugar es muy agradable, y mi habitación muy luminosa y amplia. El baño también tiene una gran ventana y todo da al contrafrente, a un pulmón de manzana muy grande. Praga es mucho más amigable que Moscú y en este lugar pequeño me siento mucho más cómoda que en ese hotel monstruoso de cinco estrellas tan impersonal. Además todos hablan inglés.
Descansé una hora y salí a caminar, cuidando de no perderme. Llegué a la Old Town Square, donde había miles de turistas, puestos de comida y negocios. Mucho calor y sol. Tomé un helado exquisito. Buscaba la oficina de turismo para averiguar por el bus turístico, y encontré un chico con un paraguas rojo del bus. Le dije que quería tomarlo y me llevó caminando hasta la oficina allí cerca en un callejón, que yo nunca hubiera encontrado. El ticket vale 500 coronas (unos 20 euros) y tiene validez por 48 horas.
Esperé hasta las 4 de la tarde y un chico muy joven que es de Albania me llevó caminando hasta encontrarlo. La primera parte es a pie, porque el bus no puede entrar en pleno centro. Caminamos por la Av. Napricopia y me contó la historia de Jan Hus, el héroe nacional. Llegamos al bus y me subí.
No es de dos pisos como el de Buenos Aires y otras ciudades, y la parte de atrás es descubierta. Los comentarios en realidad no son muy buenos, y tiene pausas muy grandes. No saqué fotos hoy, porque sólo pretendía ubicarme en la ciudad, mañana lo tomaré otra vez.

Era la última vuelta y me dejó en el mismo lugar. Por supuesto que al volver me perdí y tuve que preguntar. Pero ya sé como volver al hotel desde la Old Town Sq. y ese es el centro de la ciudad y todos lo conocen. Cuando llegué me compré un crepe de jamón y queso (es lo primero más o menos sólido que comía desde hacía más de 48 horas) y volví al hotel. 


Eran las seis y media de la tarde y estaba muy pero muy cansada. Me fui a dormir.