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miércoles, 8 de agosto de 2012

VIAJE A GRECIA Y ESTAMBUL - ESTAMBUL Y EL MAR DE MARMARA , VUELTA A BUENOS AIRES


9/2/2010: A las 8,30 nos pasaron a buscar para ir a navegar por el Mar de Mármara. Estambul es una ciudad inmensa, algunos dicen 14, otros 15 y otros 17 millones de habitantes. Cruzando el Estrecho del Bósforo está la parte asiática de Estambul. Primero estuvimos en el Mercado de las Especias, que es como el Gran Bazar pero más chico, compré aceitunas para Eric, especias y algunas masitas con pistachios, que son muy ricos.





Después fuimos al puerto y nos subimos a un barco que fue hasta el segundo de los puentes colgantes sobre el Mar de Mármara, el más cercano al Mar Negro.
Pasamos por el palacio en el cual murió Ataturk, el general del ejército otomano que fundó la república, occidentalizó el pais e introdujo grandes reformas sociales, el 10/11/1938. Los puentes colgantes miden 600 metros de largo y son sólo para vehiculos, no pueden pasar peatones, aparentemente por culpa de los suicidas. Los hicieron empresas alemanas e inglesas a fines del siglo XX. Se paga peaje para pasar de Asia a Europa, el camino contrario no paga.




A la altura del segundo puente está la fortaleza de Anatolia, que servía a los otomanos para controlar el estrecho e impedir que los bizantinos recibieran refuerzos del lado del Mar Negro.
Despues nos llevaron a un desfile de camperas de cuero y a toda costa nos querían vender. Todos los turcos quieren vendernos algo.
La excursión incluia almuerzo y nos llevaron otra vez en el bus a la zona histórica. Trajeron un pan muy finito e inflado, calentito, que se llama anatolian bread, exquisito. El mozo hablaba castellano y le pregunté cómo hacian el pollo para que saliera tan rico, y me dijo que lo maceraban con una mezcla de yogur, salsa de tomate y aceite de oliva. Queda rojizo y de sabor levemente picante. De postre habia masitas con pistachios, masa filo y miel. En la mesa habia gente de Dubai, Túnez, India, Perú y Corea del Sur.
Despues de almorzar fuimos en bus otra vez a la parte asiática de Estambul, donde está el Palacio Beylerbeyi, donde los sultanes pasaban los veranos, que está sobre el Mar de Mármara. Beylerbeyi significa señor de señores, y está muy cerca del primer puente. Fue construido a fines del siglo XIX. El sultán tenia salas para recibir a los generales, a los marinos y a los embajadores, comedor y salas de espera. Pasando dos puertas esta la parte de las mujeres, que también tiene salas y más salas, todas con cielorrasos pintados, y arañas de cristal enormes. Vimos el dormitorio de la reina, que era la madre del sultán y no su esposa, y hasta un baño enorme. Aquí estuvo Eugenia de Montijo mientras Napoleón III estaba en Egipto. Como era el palacio de verano, no hay calefacción y con esos cielorrasos tan altos adentro hacía casi tanto frío como afuera. Es un dia muy nublado y gris.




Llegamos a las 5 de la tarde muy cansados. El chocolate caliente que tomé a la tarde para combatir el frío me cayó mal, así que Axel se fue a comer solo.

10/2/2010: Ultimo dia en Estambul, a la tarde tomamos el avión a Madrid. Preparamos las valijas, porque a las 12 teníamos que hacer el checkout del hotel y a las 14 nos venían a buscar para ir al aeropuerto. Busqué pasajes y pasaportes y no encontraba los pasaportes. Revisamos todo otra vez y no aparecían. Con gran sentido práctico, Axel me dijo que fuéramos a la embajada argentina con la computadora, porque yo los tenía escaneados por si acaso. Se me ocurrió si no se los habría dado al conserje del hotel, bajé a preguntar y los tenia él. Nos fuimos caminando a Santa Sofia, que fue basílica católica desde el 415 hasta 1453, construida por el emperador Teodosio sobre las ruinas de una iglesia anterior que habia sido incendiada durante un tumulto. En 1453 los otomanos invaden Constantinopla y la convierten en mezquita. El 1/6/1453 rezan allí los otomanos por primera vez. Tiene 7000 metros cuadrados y fue mezquita hasta 1935 en que Ataturk la convirtió en museo. Los sultanes rezaban aquí los viernes, que es el domingo de los musulmanes. Por dentro es inmensa, los frescos están algo estropeados y está en reparaciones.



Caminamos un poco más por la ciudad y vimos otra vez el tranvía, cuyas vías siempre nos sirvieron de guía porque pasa a una cuadra del hotel, y después por la Mezquita Azul, el Palacio de los Sultanes y Santa Sofia. Quiere salir el sol y no hace mucho frio.
 


Estos son los almohadones para que la gente se siente a fumar narguile en la vereda:


Vasijas como estas hay en cientos de negocios en Estambul. Esta era una de las que adornaban el lobby del Hotel Metropol:


El avion a Madrid salió puntual a las 16,55 y llego en 4,15 horas. Esperamos en el aeropuerto hasta la 1 de la mañana que saliera el avión a Buenos Aires. Despues de 12 horas de viaje llegamos a Ezeiza y me bajó la presion, hacía 30 grados de calor. Fin del viaje.

VIAJE A GRECIA Y ESTAMBUL - DE ATENAS A ESTAMBUL


7/2/2010: Ultimo dia en Atenas. Tomamos el bus turístico, que es caro (18 euros) pero excelente. La parada es en Plaza Syntagma y la vuelta dura una hora y media. Para conocer esta ciudad habria que quedarse un mes. Justo a las 11 terminó la vuelta en la misma plaza Syntagma, y era domingo, así que vimos la ceremonia del cambio de guardia frente al parlamento.





Me compré una cartera Prada (trucha) a 20 euros y un mouse a 5 euros y volvimos al hotel porque el checkout es a las 12. Dejamos las valijas en la agencia e intentamos caminar un poco más pero se puso a llover. Compramos un paraguas y vimos la estacion de metro de Plaza Syntagma, que es un museo. Cuando hicieron las excavaciones para construir el metro encontraron muchísimos objetos.
Busqué un supermercado para comprarle aceitunas a Eric, pero no hay en el centro de Atenas, y en los negocios de souvenirs son carísimas, como el aceite de oliva. También fuimos al Museo Histórico, que me aclaró la participación de Grecia en las guerras mundiales (domingo, gratis).



Antes de las 5 estábamos en la agencia y el taxi nos llevó al aeropuerto, que está a 50 Km. Llovía sin parar. Tuve un inconveniente con los pasajes Atenas-Estambul, porque me decían que estaban "refunded" o algo así, pregunté qué significaba y me dijeron que estaban anulados (??). Le di al empleado la tarjeta de la agencia, llamó y emitieron nuevos tickets. El avión no salio a las 7,30 como estaba previsto sino a las 8 y el viaje duró una hora y cuarto. Nos estaba esperando un hombre que sólo hablaba turco, pero nos depositó en el Metropol Hotel.
En el avión nos dieron un snack, pero Axel tenia hambre, así que salimos a comer algo. Estamos en pleno centro histórico. Viniendo en el taxi vimos Santa Sofía iluminada y una mezquita impresionante que hoy nos enteramos que es la Mezquita Azul. Axel comio una carne con arroz y ensalada y yo pollo (aca no hay cerdo porque los musulmanes no lo comen). Tomamos el famoso té de manzana que es exquisito. El mozo que nos atendió se llamaba Muzo, hablaba un poco de castellano "porque tenía novias españolas". La moneda local es la lira turca (LT) y el cambio es un euro = 2 liras. Le pagué en euros y me dio el cambio en liras. Los billetes tienen la foto de Ataturk, que fue el primer presidente de la república turca, y que también es el nombre del aeropuerto. Es un prócer.
Estar en Estambul es como una película de las 1000 y una noches. Los bares tienen almohadones en la vereda con los narguiles (aunque hace un frío de morir). Es otro mundo.

8/10/2010: Me desperté a las 5 de la mañana escuchando una letanía que después me enteré que era el llamado a los musulmanes para el primer rezo del día (hay cinco por día, y los llaman desde cada mezquita, y la Azul está muy cerca de aquí). Abrí un poco la ventana porque la calefacción del hotel es asfixiante. Por primera vez me desperté a las 8 (muy tarde para lo que acostumbro últimamente), y corrimos porque a las 9 nos venían a buscar para hacer el city tour. Acá también había aceitunas en el desayuno y más ricas que las griegas. Puntualmente nos vino a buscar Jaime, hijo de españoles exiliados después de la guerra civil
y que habla castellano casi perfecto y nos llevo caminando, porque todo esta acá cerquita. El me explico más acerca de Mustafá Ataturk, que occidentalizó al pais y lo convirtió en república, después de cuatro siglos de gobierno hereditario de sultanes (de 1453 a 1856), modificó la lengua y murió a los 57 años de cirrosis. También nos habló mucho de Sinan, arquitecto autodidacta, llamado el Miguel Angel turco, que ideó muchos de los edificios.

Primero fuimos al Palacio de los Sultanes, que ahora es museo. Hubo 36 sultanes en total, todos de la misma familia, ya que el cargo era hereditario.
El último murió en Italia, en el exilio. El palacio es de un lujo impresionante y las joyas que usaban los sultanes y sus esposas no se pueden creer, con diamantes y piedras preciosas. El más recordado de ellos es Suleyman llamado el Magnífico, ya que parece que vivía en el lujo exhuberante pero también trabajaba para el bien de sus súbditos.





Muy cerca está la Iglesia de Santa Irene y unas casas de madera de tres pisos que tienen 300 años. Como hoy es lunes Santa Sofia está cerrada (pensamos ir el miércoles a la mañana) y Jaime nos explicó que le agregaron los minaretes cuando fue convertida en mezquita.
Después nos llevó a un negocio que vende alfombras, joyas y prendas de cuero. Nos atendió el dueño, nos hizo desplegar decenas de alfombras y nos convidó con té de manzana. Las alfombras están hechas a mano y son impresionantes. Cuando se convencieron que yo no iba a comprar ninguna, me empezaron a mostrar esmeraldas, rubíes y diamantes. Cuando se convencieron de que tampoco iba a comprar joyas me mostraron camperas de cuero, pero super blandito, un placer tocarlo. Les agradecí mucho que me hubieran mostrado cosas tan maravillosas y les dije que iba a volver cuando fuera millonaria. 


Cuando salimos del negocio vimos una manifestación. Les saqué una foto como si en mi país no existieran!!


Lo siguiente fue la cisterna de Justiniano, un inmenso lugar subterráneo con 336 columnas que almacenaba nueve millones de metros cúbicos de agua para abastecer a la ciudad y que sacaban de un lago. Actualmente es un museo.
El city tour incluía la comida. Como éramos los únicos, nos sentamos a comer con Jaime. Primero había sopa, después unas empanadas de masa filo y queso y después pollo o carne con papas fritas, arroz y vegetales. Kebab que es una palabra que me resultaba familiar, significa grillado, o sea que kebab es carne o pollo asado. Sospecho que el pollo estaba macerado en aceite de oliva y pimentón porque era rosado y muy rico (ya voy a probar cocinarlo asi).
Por último fuimos a la Mezquita Azul, nombre que le dio Lord Byron. Yo nunca había entrado en una mezquita y fue un privilegio que lo hiciera por primera vez en ésta. Hay bolsas de nylon a la entrada para poner los zapatos porque hay que entrar descalzo. La abren al público fuera de las horas de oración y esta indicado adentro donde es el este, donde está La Meca. Caben 8000 personas y, aunque no hay figuras, los mosaicos, las alfombras y las columnas son impresionantes.




Cuando salimos el frío calaba los huesos. Todavía vimos un obelisco regalado a Constantinopla por un faraón egipcio, y una columna en espiral hecha por los griegos con las armaduras de los guerreros persas a los que habían vencido. Allí estaba el hipódromo y me dijo Jaime que cuando vaya a Venecia busque en el Museo Arqueológico las esculturas de cuatro caballos que estaban allí y que los venecianos se llevaron. Compramos té de manzana (van a ver qué rico es) y turkish deligths, que son unas masitas demenciales (para Gareth).
Volvimos al hotel, dejamos los paquetes y volvimos a salir, porque queríamos ir al Gran Bazar. Está cerca, a unas siete u ocho cuadras. Es difícil explicar lo que es. Un mercado con miles y miles de puestos que venden ropa, vajilla, alfombras, joyas, es indescriptible. Axel regateó y se compró un jean Armani por 30 euros (el primer precio fue 70) y una remera por 9 liras que dice "I love Istambul". Yo compré las tacitas de té, que son como vasitos con sus platitos y cucharitas, más té de manzana y más turkish delights (Gareth, estas las vas a tener que compartir).
Fuimos a un Starbucks a tomar un café y reponernos del frio y del acoso de los vendedores (son insoportables y muchos hablan castellano).
Más tarde volvimos a salir a comer algo, porque Axel tenia hambre. Cuando volvimos lloviznaba y un rato después vimos que nevaba. Axel abrió la ventana para atrapar un copo de nieve y comérselo. Hacía muchísimo frío.






VIAJE A GRECIA Y ESTAMBUL - METEORA, DELFOS, Y VUELTA A ATENAS


5/2/2010: Despues de desayunar, le pedi a Kostas agua para limpiar los parabrisas, que tenian tierra y nieve, y me tiró agua con una manguera. En el techo del auto habia hielo. El grupo de argentinos iba a los monasterios con su guía y yo los seguí porque estoy harta de perderme. Fuimos a los monasterios de Espíritu Santo y Gran Meteora, uno de monjas y otro de monjes, construidos en lo alto de los peñascos. En la entrada, cuando se compran los tickets, hay polleras para que se pongan las mujeres, no se puede entrar con pantalones.




Desde allí arriba se veian otros monasterios, la zona es bastante impresionante. El chofer del grupo de argentinos me anotó los carteles que yo tenía que seguir en la ruta para llegar a Delfos. Como ellos se iban a Atenas, lo seguí un tramo, pero se me perdió. Acá la señalizacion es mucho mejor. Llegué bien y no me encontré con los piquetes de agricultores que aparentemente hay. En Lamia paramos a comer el ya conocido gyros pork y descansamos un rato. Ahora estamos en Delfos, fueron 260 km, gran parte de camino de montaña y llegué bastante cansada. Enseguida encontré el hotel Pithia (que significa oráculo) sin preguntar, porque Delfos es una ciudad chica. Desde el balcón del cuarto se ve el mar, creo que es el Jónico.
En el hotel de Kalambaka no había internet, pero aqui hay free wi fi. Salimos a cenar y fuimos a un restaurant frente al hotel, Axel moussaka y yo un crepe de jamón y queso.

6/2/2010: Desayunamos y fuimos caminando al santuario de Apolo que esta a 300 metros del hotel.Allí también esta el famoso museo arqueológico de Delfos. Leí en la guia que en el siglo pasado Francia donó un millón de francos para mudar la ciudad, que estaba edificada sobre las ruinas del santuario. Es muy grande, hay parte reconstruida, pero lo que mejor se conserva es el teatro con las gradas. Es impresionante estar allí con todo lo que uno leyó y escuchó toda la vida sobre el oráculo de Delfos. En el museo estan las estatuas y los frisos encontrados en las excavaciones, algunos enormes.




Enfrente de la ruta está el Templo de Athenea.


Hoy es un dia nublado, pero no muy frío. A 7 km de Delfos y en camino a Atenas hay un pueblito encantador que se llama Arahova. Entramos y dimos una vuelta. Lloviznaba.
En la ruta encontramos un gran monumento a los caídos en la guerra, en la entrada de un pueblo llamado Karakolithos.



A 30 Km de Arahova esta Lavidia, una ciudad bastante grande, donde comenzaron mis aventuras del día de hoy. Quise subir una cuesta bastante empinada y se me paró el motor. Dí marcha atrás despacito pero me fui contra la escalinata de la vereda. No podia sacarlo de ahí. Mis 30 años de conductora no me sirven en este terreno. Le pedí ayuda a uno que manejaba un Megane verde como el nuestro, se subió al auto y me lo sacó. Dando vueltas por Lavidia (leí en la guia que también tenía un oráculo y había un cartel que indicaba el templo de Zeus) me metí en una calle sin salida y en pendiente. No sabía como salir. Un griego salió de su casa, se apiadó de mi, se subió al auto y lo puso en la dirección correcta. Pero mis aventuras recién empezaban.
Con tantos inconvenientes decidí irme de Lavidia a Tebas. Axel protestando y diciéndome que antes de alquilar un auto tengo que aprender a manejar en montaña!!
Llegamos a Tebas (en la guía decia que no se conservaban ruinas) pero como es una ciudad con tanta historia decidimos entrar. Hay un museo arqueológico, pero estaba cerrado. Cerca del museo comimos unos gyros pork (nos hicimos adictos). Eran las 14,30 y estabamos a menos de 100 km de Atenas, donde tenía que devolver el auto a las 6 de la tarde, así que tenía tiempo de sobra. 




Este es el famoso gyros pork del que hablo tanto.
Esta zona está bastante bien señalizada, encontré la autopista y puse rumbo a Atenas. Esta mañana en Arahova había cargado nafta calculando llegar bien a Atenas y que sobrara por si me perdía. Cuando me faltaban 40 km para llegar el tablero me indicó que tenía que cargar. Siempre me indicaba los km que faltaban hasta cargar pero ahora me ponía sólo rayitas. En la autopista había una estación de servicio y paré porque no quería correr el riesgo de quedarme sin nafta. Después de mucho intentar (me decían que no) entendí que había una huelga y que no vendían combustible. Seguí adelante con mi sistema nervioso al límite y todavía faltaban muchas aventuras.
Me habían dicho que tenía que salir de la autopista cuando los carteles indicaran Plaza Syntagma y en un momento decidí salir porque ya los carteles decian Pireus, que está al sur de la ciudad. Cuando salí encontré una estación de servicio y cargué diez euros, pero el tablero seguia indicando rayitas y no kilómetros restantes. Le pregunté primero a un motociclista por Plaza Syntagma y me dijo que siguiera derecho. Era sábado y teóricamente el centro de Atenas debería estar tranquilo pero era un verdadero caos de transito. Le pregunté a una chica y me indicó, y me preguntó si la podía llevar. Le dije que si y se subió. Había muchos policías desviando el transito y mi pasajera, que se llamaba Flora y había estudiado sociología en Alemania habló con varios taxistas desde el auto (era infernal el embotellamiento) y me dijo, en inglés, que Plaza Syntagma estaba cerrada por una protesta. Tambien me contó que pagaba 230 euros por mes para aprender inglés y que estaba contenta de poder practicarlo, que hablaba muy bien alemán pero que el inglés le costaba mucho. Siguiendo sus indicaciones dimos un gran rodeo para acercarnos al centro, pero por todos lados habia embotellamientos. Ella llamó desde su celular a la agencia de autos (que iba a venir al hotel a buscarlo) y nos encontramos con el hombre en algún lugar cerca de la agencia. Al final Flora me ayudó un montón llamando por teléfono y hablando en griego con la agencia, y yo no la llevé a ningún lado. Le dí mi tarjeta y le dije que si venía a

Buenos Aires me avisara. Llegó el hombre y nos llevó al hotel, la manifestación había terminado. Creo que en diez minutos más me hubiera puesto a llorar.
Y asi terminó mi maratón por Grecia, mañana tomamos el avión a Estambul, estuvimos en Mykonos, Ano Mera, Heraklion, Rethimno, Chania, Thira, Akrotiri, Antigua Thira, Atenas, Corinto, Patra, Preveza, Parga, Igoumenitsa, Kerkyra, Kanoni, Achillion, Ioannina, Metzovo, Kalambaka, Lamia, Delfos, Arahova, Lavidia y Tebas, y pasamos por innumerables ciudades más.

VIAJE A GRECIA Y ESTAMBUL - DE CORFU A KALAMBAKA


4/2/2010: A las 7 estábamos desayunando y a las 8 salimos del hotel hacia el puerto. Yo no sabía exactamente la hora de la salida de los ferries, pero salen y llegan permanentemente. A las 8,22 llegué a la ventanilla y el empleado me dijo que el ferry salia 8,30 y que tenía tiempo de tomarlo. Tenía temor de no encontrar la entrada pero era ahí nomas y subimos. Era un poco más chico que el que nos trajo pero igual caben camiones con acoplado.




En una hora y media estábamos nuevamente en Igoumenitsa y camino a Kalambaka.
Es un dia de sol y no hace mucho frío. Pregunté y tomé la autopista a Ioannina, en la cual hay varios túneles que atraviesan las montañas. Muy poco tráfico, pero bastante bien señalizada. Llegamos a las 11. Ioannina esta a orillas de un gran lago, y nos sentamos a tomar un café en un bar con ventanales hacia el lago. Se ven las montañas nevadas.




Hicimos 50 km más y llegamos a Metzovo, hermoso pueblo de montaña pero lleno de nieve. Los pinos tenian copos de nieve y había autos con gran cantidad de nieve en los techos. Era muy bonito pero me dio mucho miedo de manejar allí. Había muchos autos, Axel queria parar a sacar fotos y yo le decía que era hermoso pero que me quería ir rápido, que sacara las fotos por la ventanilla. Queriendo huir me metí por un camino en bajada, más abajo habia más pendiente, y queria retomar, pero el auto no queria dar marcha atrás, soltaba el freno de mano y se iba para abajo. Nos bajamos, no se veia nadie cerca, eran las 2 de la tarde y no me imaginaba como podía terminar la aventura.

Un rato después se acerco la máquina barredora de nieve. El hombre sólo hablaba griego, pero por señas me dijo que lo único que podía hacer era llamar un remolque que me iba a cobrar. Le dije que si, llamó por telefono y se fue.
Quince minutos despues decidí subir a buscar ayuda. Caminé como 300 metros en subida y encontré a un hombre joven, a quien le expliqué lo que me pasaba. Hablaba muy poco inglés, pero me vio tan desesperada que me hizo subir a su auto, bajó conmigo, se metió en el auto y logró darle marcha atrás. Primero lo dejó que cayera un poquito y despues apretó el acelerador con la marcha atrás. Le agradecí, le pregunté cómo se llamaba y me dijo que Spiros. Le dije que me iba a acordar siempre de él.




Fuimos a tomar algo para reponernos del susto y pregunté por el camino a Kalambaka. Me volví a perder y salimos a la estación de ski. Le pregunté a dos hombres que estaban subiendo a un auto y me dijeron que los siga, que me iban a mostrar el camino. Cuando llegamos a donde yo me tenia que desviar paró y por la ventanilla me indicó con la mano que allí tenía que doblar. Así de amables son los griegos.
Tuve que preguntar dos veces más porque Kalambaka no aparecia en ningún cartel. Hice muchos kilometros de camino de montaña, pero ya sin nieve.
Finalmente llegué a una ciudad que yo pensé que era Meteora y me metí en una estación de servicio. El auto usa nafta unleaded, que supongo que es sin plomo. El que me atendió era un ex marino que conocía toda América y habia estado en el puerto de La Plata, y me hablaba en una mezcla de castellano e italiano. Cargué nafta y le pregunté por Kalambaka y era esa ciudad. Le dije que iba al hotel Arsenis. Me preguntó si tenia el telefono, me hizo pasar a la oficina, llamó al hotel y estuvo hablando como quince minutos en griego (????). Finalmente cortó y me dijo que venían en camino para guiarnos. Enseguida llegó una señora, a quien seguí y llegamos al hotel, que no está en la ciudad sino en un lugar apartado. Había llegado también un grupo de argentinos con quienes ya nos cruzamos en Santorini y en Atenas. Cenamos alli mismo, el dueño, Kostas, hizo pollo y cerdo en una parrilla. Axel tenia los pies muy fríos y azulados porque habia estado pateando la nieve con las zapatillas de tela, y me prestó un caloventor. Estamos en zona de montaña y hace frío.










VIAJE A GRECIA Y ESTAMBUL - PREVEZA, PARGA, CORFU

 
1/2/2010: A las 9,30 me entregaron el auto en el hotel de Atenas. Es un Clio y me senti muy cómoda manejándolo, pero lo de hoy fue turismo aventura. El de la agencia de autos vino conmigo hasta la calle que desembocaba en la autopista a Corinto. Habia leido en la guia que Atenas-Corinto es la mejor autopista de Grecia y es muy buena (peaje 2,90 euros). Eran 80 km y llegamos enseguida. Vimos el canal, que es muy estrecho, tomamos algo en un bar y seguimos camino a Patra. El plan original era desviarnos y ver Naftlio, Micenas y Epidavros, pero anoche decidimos con Axel no hacerlo porque el tramo era muy largo. Ya el camino a Patra no era tan bueno, llovió fuerte en algunos tramos y salió el sol y el arco iris. Paramos en Patra a comer algo y teniamos que tomar el puente colgante hacia Preveza. Tomar el puente me llevó como media hora y preguntarle a varias personas. Acá ya no es tan común que la gente hable inglés y se complica. Finalmente pude tomar el puente, que me pareció espectacular (tambien fue espectacular el peaje de 11,80 euros que me cobraron cuando lo crucé). Lloviznaba. Tomé una autopista fantasma, dos carriles de ida y dos de vuelta y yo sola, y ningún cartel. Iba avanzando la tarde y me angustiaba que se hiciera de noche y no llegar. Después de muchas preguntas y de respuestas por señas llegué a las 6 en punto (justo cuando anochecía). De casualidad encontramos el hotel, que esta en la avenida de entrada. Aca hay free wi fi.




Cenamos en el mismo hotel, Axel comió spaghetti carbonara (son muy ricos, con panceta) y yo un omelette de jamon y queso feta.

2/2/2010: Pedi que nos despierten a las 6, desayunamos copiosamente y nos fuimos para el norte 6 km. para ver Nikopolis, que era una ciudad romana. Ayer entramos a Preveza desde el sur por un túnel muy largo, calculo unas diez cuadras. Pregunte hoy en el hotel y me dijeron que pasa por debajo del mar!!! Después lo comprobé en el mapa porque no lo podía creer.
Nikopolis estaba cerrada, abria 9,30 y faltaba una hora, asi que decidimos seguir. Vimos las murallas desde afuera. Queriamos ver el monumento de Zalogo, y en el hotel me dijeron que estaba cerca de Kamarina, que cuando viera ese nombre en los carteles me desviara de la ruta, pero nunca lo encontré.
Entramos en Parga, que es muy bonita, al lado del mar.





Hoy es un dia de sol pero hace mucho, mucho frio. El camino Parga – Igoumenitsa también es muy pintoresco. Llegamos a Igoumenitsa y saque los tickets en el ferry (total euros 51, nosotros dos y el Clio). Salió a las 12,30 y llegó a las 14.



El Mar Jónico tiene un color azul irreal, no se puede creer. Tal cual se ve en la foto. Lo que se ve atrás es Corfú, estábamos llegando.
Gracias a la guia encontramos enseguida el hotel, que está frente a la explanada y sobre un McDonalds. La habitación es grande, tiene muy bonitos muebles antiguos y da hacia la explanada y la fortaleza veneciana.
Dejamos el equipaje y nos fuimos a caminar. Hay muchas callecitas angostas con ropa secándose de lado a lado, y muchas iglesias. En un negocio de venta de licores nos convidaron con licor de naranja. Fuimos al McDonalds a comer algo caliente y nos volvimos al hotel. Hace un frio infernal.



Nos fuimos a dormir temprano. No teníamos hambre y estábamos muy cansados. Esto es muy intenso y ya se sienten los trece dias de viaje.

3/2/2010: Hoy desayunamos recién a las 8 (por primera vez). Axel se desilusionó porque en este hotel no hay huevos revueltos, ni salchichas ni panceta. Pero hay muy rico budín, yogur griego y unos quesitos miniatura de cáscara roja tipo gouda.
Fuimos caminando al museo arqueológico, pero habia muchos chicos de un colegio haciendo cola para entrar, asi que nos fuimos a la nueva fortaleza (hay dos en la ciudad, una al este y otra al oeste).Estaba cerrada pero habia unos hombres sacando plantas de entre las piedras y nos dijeron que podíamos entrar.



Esta es la ciudad vista desde la nueva fortaleza. Hoy es muy lindo dia y no hace mucho frío.
Fuimos a buscar el auto y nos fuimos hacia el sur, a Kanoni. La guia decia que eran 4 km, yo por supuesto hice bastantes más para encontrarlo.
Alli hay un monasterio en un islote unido a tierra por una escollera. Encontramos un Starbucks que estaba cerrado, y desde la terraza vimos el monasterio.


Quise bajar para verlo más de cerca pero di vueltas y pregunté y fue imposible. Encontré el palacio Mon Repos, también en Kanoni, donde nació el principe Felipe de Edimburgo. Entramos al museo donde habia muebles de la época y pisos de marmol italiano, en damero color damasco y blanco. Seis kilómetros más al sur (para mi, bastantes más) está el Palacio Achillion (que significa Aquiles), donde solia venir la emperatriz Sissi. Es hermoso. Sólo está habilitada la planta baja, los jardines y la terraza con decenas de estatuas, vimos los muebles de Sissi y los cielorrasos con impresionantes frescos. Fue construido en 1897.





Esta es la entrada del palacio y dice Achillion en griego.
Volvimos a Kerkyra y comimos unos gyros pork y después a descansar un rato. A la noche fuimos a comer pizza a un lugar donde éramos los únicos clientes. El pizzero y mozo era italiano y nos deseo suerte en el mundial.

VIAJE A GRECIA Y ESTAMBUL - ATENAS Y CABO SUNION

30/1/2010: Nos levantamos temprano, desayunamos (otra vez aceitunas y yogur griego, que es untable y una delicia) y averigué cómo ir al cabo Sounion, que está en el extremo este de Attica y donde está el templo de Poseidón. Es un bus de media distancia que para a tres cuadras del hotel y por 5,70 euros nos llevó hasta allí. El viaje duró una hora y tres cuartos y fue hacia el este bordeando el mar Egeo. Es impresionante, se ve de lejos porque está en un promontorio, y es de mármol blanco. Desde arriba se ve el mar a ambos lados.
Después fuimos a tomar un café al bar que hay al pie. En la carta habia este poema de Lord Byron, en ingles y en griego:


“Place me on Sunion’s
marbled steep
Where nothing save
the waves
There swan like
let me sing and die!!”



Esperamos el bus y nos volvimos a Atenas. Caminamos por la ciudad, que es un gran museo, se encuentran ruinas en cada esquina y aquí en el centro se ven los templos en cada bocacalle. Fuimos a un McDonalds y volvimos al hotel. Axel se inscribio en las materias de la facultad y después fuimos a comer, él moussaka (un pastel de carne picada, papas y berenjenas) y yo pinchos de pollo.

31/1/2010: A las 8 de la mañana estuvimos frente al Hotel Arethusa para hacer el city tour. Pasamos por la Academia Nacional, la Universidad y la Plaza Syntagma, donde está el Parlamento. Paramos en el estadio olimpico y en el Templo de Zeus. Este templo fue construido y después ampliado por Adriano. En un lado dice (en griego antiguo): Esta es Atenas la ciudad de Teseo, y en el otro: Esta es la ciudad de Adriano y no de Teseo.


Después entramos en la Acrópolis y el guia nos explicó de los distintos edificios. Si queriamos que nos llevaran de vuelta al hotel una hora y media después teníamos que estar en el estacionamiento un rato más tarde, pero decidimos quedarnos. Recorrimos la Acrópolis y después nos fuimos a tomar un café con un panqueque de banana, galletitas y chocolate.


Desde que llegamos a Atenas hay sol, pero a veces se pone frio. Como es domingo, la entrada a la Acrópolis es gratis y ahorramos unos cuantos euros (por casualidad se dio asi).



Después fuimos al Museo de la Acrópolis que es impresionante. Está construido sobre ruinas de la epoca clasica (se ve por el piso transparente) y proyectan un video sobre el Partenón, que fue varias veces reconstruido ya que primero los persas lo dañaron y después los turcos lo usaron como arsenal. Después los ingleses les compraron mármoles a los turcos, que en ese momento dominaban Grecia. Está actualmente en reconstrucción. El museo de la Acrópolis es un edificio moderno y vidriado, y en el frente se reflejan los templos. Tiene cientos de estatuas de mármol, y lo más impactante son las cariátides.


Fuimos a comer temprano. Decididamente la comida mediterránea me gusta, comimos gyros, que es carne de cerdo, pollo o cordero cortada muy finita, apilada y cocida en un palo que da vueltas. La sirven con pita, que es pan árabe sin levadura, papas fritas y ensalada.