domingo, 17 de marzo de 2013

VIAJE A MONTEVIDEO, URUGUAY

Martes 12/3/2013. Llegamos temprano a la terminal de Buquebus porque el barco salía a las 8. Salió puntual y en tres horas llegó a Montevideo. Un viaje muy tranquilo, el barco apenas vibraba. En el puerto cambiamos dolares por pesos uruguayos y tomamos un taxi al Hotel Palacio.
El hotel es antiguo, está muy bien ubicado en el centro, a pasos de la Peatonal Sarandí y a dos cuadras de la Plaza Independencia.
Lo primero que hicimos fue ir a comer chivitos a La Pasiva:.
 

Nos sentamos en una mesa sobre la Plaza Matriz. En la esquina dos payasos dirigían el tránsito y les ofrecían una peluca a los pelados.


Esta es la Peatonal Sarandí. Al fondo se ve la antigua puerta de la muralla y el Palacio Salvo, gemelo del Barolo de Buenos Aires::


Tomamos el bus turístico, que dio una vuelta por la ciudad. Vimos de cerca el Palacio Salvo, sobre la Plaza Independencia:


Más al norte está el Palacio Legislativo, que tiene una torre central muy linda con cariátides:


También vimos en un parque un monumento a la carreta:


El bus bordeó el mar y llegó hasta Carrasco, donde está el Casino que fue reinaugurado esta misma semana:


Parece mentira que este mar sea nuestro mismo río de la Plata sólo 200 km más al este. Aquí tiene realmente color de mar.


Bordeando el mar pasamos por el Puerto de Buceo y volvimos al centro.


Estos son los pesos uruguayos. El billete de 1.000 tiene la figura de la poetisa uruguaya Juana de Ibarburou. Un dolar vale 19 pesos uruguayos.



Miércoles 13/3/2013. Tomamos un ómnibus para ir al barrio de Aguada, donde está Barraca Europa, que vende los repuestos Whirlpool. Este fue el motivo original del viaje, comprar la bomba de desagote de mi lavavajillas, que en Argentina no se puede importar. La conseguí.
Llegamos a tiempo otra vez al centro para hacer la visita guiada al Teatro Solís, inaugurado en 1856. Había varias visitas guiadas simultáneas en varios idiomas.


En el medio de la explicación del guía entró una pareja. El muchacho sólo tocaba el tambor y la chica cantaba y bailaba candombe. Aparecieron dos veces, la primera en el hall de entrada y después otra vez cuando estábamos en la sala principal del teatro.




Saqué entradas para ir el viernes a ver El Tobogán, una comedia de Jacobo Langsner. El teatro está sólo a 200 metros del hotel.
En Montevideo hay mucha arquitectura del siglo XIX, me encantaron las cúpulas italianizantes, ésta está en la Peatonal Sarandí:



En la misma Peatonal Sarandí está el Museo Torres García, pintor uruguayo constructivista:


Y a la noche, parrillada con papa al plomo. El bife de chorizo aquí se llama entrecot. Como para no pasar hambre.


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