domingo, 29 de octubre de 2017

VIAJE A GUATEMALA - TIKAL

Sábado 28/10/2017. Me levanté 2,45 porque a las 3,30 me venían a buscar para ir a Tikal, el sitio arqueológico estrella de Guatemala. Está a 500 km de la Antigua y fui y volví en el día, en avión.
Es un avioncito a turbohélice de unos 50 pasajeros y tarda 45 minutos en llegar al aeropuerto Mundo Maya, en Flores.




Del aeropuerto hasta el Parque Nacional Tikal hay una hora de viaje en bus, y pasamos por el lago Petenitza.


Hicimos una parada en un negocio para ver la maqueta del sitio arqueológico y compré agua, allí hacia calor.


Entramos al parque con el guía Eliazar, descendiente de mayas, que fue explicando cada monumento.


Tikal era una ciudad maya que tuvo su apogeo entre los años 200 y 900. La zona forma parte de la península de Yucatan, y esta ciudad es contemporánea de los sitios arqueológicos de Palenque y Uxmal, en México. Los mayas la llamaban Mutal. Fue descubierta en 1848 y gran parte de la ciudad está tapada por la selva.














!




Caminamos mucho, porque la ciudad es muy grande, y me dolian las piernas, todavía no me repuse de la subida al volcán Pacaya. No me llevo bien con la selva, no hacia mucho calor pero los bichos me atacaron sin piedad. Me prestaron repelente porque yo no habia llevado.
A las dos de la tarde fuimos a almorzar a un restaurante dentro del parque que estaba incluido en la excursión.
Después otra hora de bus hasta el aeropuerto. Como era temprano, fuimos a dejar a unos chicos que formaban parte del grupo y que se hospedaban en la isla de Flores.
El lugar es muy turístico y muy bonito.



Otra hora de avión al aeropuerto de Ciudad de Guatemala, y otra hora de auto hasta la Antigua. Llegamos cerca de las nueve de la noche. Estaba agotada, pero tenía hambre, así que caminé hasta la plaza para comer algo.
Había muchísima gente, un conjunto que tocaba música,  y muchos grupos que intentaban remontar unos globos de papel que tenían fuego en el interior.




Aquí se ve uno de los globos volando, había varios.


viernes, 27 de octubre de 2017

VIAJE A GUATEMALA - EL VOLCÁN PACAYA Y ANTIGUA

Viernes 27/10/2017. A las 8 me vino a buscar Miguel y traía a dos argentinos más,  para ir al Volcán Pacaya.
Tardamos una hora y media en llegar a la base.  De la ruta se veía al volcán echando humito.


En la base había muchos chicos con caballos para subir y con palos para ayudarse a andar. Alquilé un palo por 5 quetzales.
Son tres kilómetros en subida hasta la base del cerro desde donde se ve el volcán. Me habían dicho que la excursión era de baja dificultad, pero no es así,  y Mirko me lo había advertido ayer. Además,  si hubiera sabido cómo era hubiera llevado zapatillas adecuadas.
Llegué a la cima pero me tomé mi tiempo, fueron dos horas y media,  tuve que parar a descansar varias veces.


Acá estoy con Liliana, la otra argentina, en una de las paradas.


 


Cuando llegamos a la cima del cerro lloviznaba y no se veía el volcán por ninguna parte, después de semejante esfuerzo!
Pero de repente se despejaron las nubes y apareció allí enfrente, donde dos minutos antes no habia nada.
El Pacaya es uno de los tres activos de los 37 volcanes de Guatemala, y varias veces durante la subida lo escuchamos echar lava.


La prueba de que llegué a la cima, con mi palo.


 Pronto las nubes empezaron a taparlo otra vez.




Bajar tampoco fue fácil,  pero fue más rápido,  me llevó cerca de una hora.
Tardamos otra hora y media en volver a Antigua. Me cambié las zapatillas embarradas y volví a salir. Fui al banco a cambiar dólares y caminé por la ciudad. Llovia, todos los dias llueve a la tarde. Fui a ver el Arco, que es el símbolo de la ciudad,  pero lo están reparando, porque lo dañó el terremoto de México el 19/9.




Pasando el Arco estaban éstas figuras que usan para las procesiones de Semana Santa, en Guatemala son exageradamente religiosos.



Caminé por las callecitas, la ciudad es bonita y colorida.
 








Comí una hamburguesa en Wendy y volví al hotel, mañana voy a Tikal y me vienen a buscar a las 3,30.

jueves, 26 de octubre de 2017

VIAJE A GUATEMALA - CHICHICASTENANGO

Jueves 26/10/2017. Hoy me venían a buscar a las 7 para ir a Chichicastenango, así que pedí tomar el desayuno a las 6,30. Pero se atrasaron y el café estaba frio.
Otra vez fuimos hacia el oeste, hoy me tocó otro guía que se llama Mirko.


Pasamos cerca del lago Atitlan y se veían los tres volcanes sobre el lago, Toliman, Atitlan y San Pedro.


Después tomamos el camino a Chichicastenango, para ver el mercado, que abre todos los jueves y domingos, y es inmenso.





En el mercado venden de todo, hasta pollitos de colores como mascotas!


También gallinas vivas.



Alli cerca estaba el cementerio, y en la puerta una tienda que se llama "El último adiós".


El cementerio es multicolor como el de la Isla de Pascua y hay chamanes haciendo ofrendas.





Muy cerca hay dos iglesias, la del Calvario y la de Santo Tomás, y entramos en ambas. Dentro de la iglesia también hay muestras de sincretismo entre creencias mayas y catolicismo.




En una pared había un mural pintado por la gente del lugar que recuerda la guerra civil que vivió el país desde 1960 hasta 1996, ejército contra guerrilla marxista, y donde murieron muchos campesinos.




Después Mirko me dijo que si quería recorrer los puestos me esperaba a las 13 hs en el Hotel Santo Tomás. Recorrí los puestos y compré algunas cosas pero es muy complicado para mi regatear y me agota. Al final de la calle estaba el Hotel Santo Tomás,  que es un lugar muy pintoresco, con muchas plantas, loros y papagayos.




Por todos lados hay barriletes,  porque el 1o de noviembre todos los niños remontan el suyo, y se está preparando la fiesta.



Volver a Antigua nos llevó casi tres horas. Tres volcanes rodean la ciudad: Agua, Fuego y Acatenango. Este es Agua, con nubes que ocultan el cráter y otra nube más abajo.


Cómo era temprano, salí a caminar. Mi hotel está a tres cuadras de la plaza central. La bandera de Guatemala es igual a la Argentina,  pero con listas verticales.



Esta es una de las tantas iglesias que los terremotos destruyeron y que nunca fueron reconstruidas.


Este supermercado está justo enfrente de mi hotel y se llama "La Bodegona". Muchísima gente viene a comprar, venden de todo.


Más tarde fui a Pollo Campero a comer camperitos,  parecidos al pop corn de KFC. El alumbrado público es muy pobre, y hay gente que camina con linterna.