viernes, 27 de noviembre de 2020

VIAJE A BRASILIA - DE BUENOS AIRES A BRASILIA

 Martes 24/11/2020. Como Brasil no tiene restricciones para los turistas extranjeros,  yo tenía puntos de Latam para canjear por pasajes y una ansiedad muy grande por volver a viajar luego de la larga cuarentena por el Covid, me decidí por Brasilia, que siempre me dio cierta curiosidad por ser una ciudad moderna, construida desde cero hace unos 60 años.

El aeropuerto de Ezeiza ya no es lo que era. Hay que hacer fila afuera, hay tantas filas como aerolíneas y entran solo los pasajeros con ticket, como en Asia. Además había que escanear un código QR o entrar al sitio de Internet de Migraciones y completar una declaración jurada donde uno debe asegurar que está sano y que, en caso de enfermarse, ni sueñe con que el Estado argentino se haga cargo de nada. Creo que la declaración jurada está desactualizada porque habla de aislamiento y ahora estamos en etapa de distanciamiento,  por lo menos en la ciudad de Buenos Aires. Que pasaría si uno no tiene un teléfono con acceso a Internet?  No podrá viajar? 

Una vez completada la declaración jurada se envía automáticamente a Migraciones y cuando el pasajero llega allí ya la tienen, y además recibí una copia en mi mail.

Mi avión allí solito en la pista, hay muy pocos vuelos.



El viaje fue muy largo. Dos horas y media hasta San Pablo, casi nada de espera porque entre bajar del avión,  pasar Migraciones de Brasil, escaner de seguridad y caminar hasta la puerta de embarque, llegué cuando ya estaban abordando el vuelo a Cuiaba.

Menos de dos horas después llegó a esta ciudad en el Matto Grosso, para el lado de Paraguay.

Miércoles 25/11/2020. En Cuiaba la espera fue larga, porque el vuelo a Brasilia salia recién a las 5 de la mañana. Es un aeropuerto pequeño pero tenia un bar donde tomé café y comi el exquisito pan de queso de Brasil. En el bar había un reloj y ahí me di cuenta que era una hora menos que en Buenos Aires, que es igual que en Brasilia, y debe ser porque está más al oeste. Leí hasta que se hizo la hora de subir al avión pero ya estaba muy cansada.

Me dormí ni bien me senté en el vuelo a Brasilia, antes de que el avión despegará,  así que llegué bastante descansada.

Fuera del aeropuerto yo tenía el dato de un ómnibus 113 que iba al centro. Estaba el cartel indicador y en Informes me aseguraron que pasaba cada media hora, pero lo esperé casi una hora y nunca llegó.  Finalmente tomé un taxi para ir a mi hotel.

Mi habitación en el Mercure Líder,  que está en la zona hotelera norte, en realidad es un departamento de dos ambientes con balcón. Desde el balcón se ve este edificio redondo que después supe que era el Shopping Brasilia.


Del otro lado del balcón se ve este edificio que es el Estadio Mane Garrincha. Está muy nublado y fresco.


Con ayuda de mi mapa offline de Brasilia fui caminando hasta el Shopping, que está a menos de cuatro cuadras. Este es el Hotel Mercure Líder. 


El shopping no es muy grande. Pasee un rato y comi algo. Ambientación de Navidad, que está muy cerca. Pregunté porque había leído que desde allí salia el bus turístico tres veces por día, pero está suspendido por la pandemia. 




Volví al hotel y descubrí que desde la ventana de mi dormitorio se ve la torre de la televisión. 


Dormite un ratito y después caminé hacia la Torre, que tiene un ascensor para subir. Pero estaba cerrado porque había viento. 


Para llegar a la Torre tuve que cruzar la Avenida de seis carriles. Caminé hasta el semáforo y toqué el botón para que los autos pararan. Esta es la gran Plaza donde está la torre.




No se ve gente caminando por las calles, solo en las paradas de buses y en el shopping. Empezó a lloviznar y fui al hotel a buscar mi paraguas. Pregunté donde había un supermercado porque quería comprar fruta y me mandaron a un Carrefour Barrio que nunca encontré.  Encontré una tiendita donde compré un bollo de queso y otro de pollo. A las 6 de la tarde comí mis bollos y caí dormida.



No hay comentarios:

Publicar un comentario