miércoles, 9 de enero de 2013

VIAJE A INDIA, NEPAL, TIBET - DELHI


Martes 8/1/2013. A las 7 subimos a desayunar, el bar está en el último piso del hotel. El desayuno, excelente: café, jugo, tostadas, panqueques, frutas, todo exquisito. En la calle, abajo, se veia gente quemando telgopor para calentarse. 


Impresionante el contraste. En el hotel de al lado –esta calle está llena de hoteles- el desayunador también está en el último piso, calle angosta de por medio, y allí uno de los que atendían era un chiquito de no más de doce años.
Tuve tiempo de bajar fotos y escribir porque nuestro guía venía a buscarnos recién a las 10. Estuvo puntual, se llama Rewat y nos llevó hasta el Fuerte Rojo donde tomamos dos rickshaws, porque decía que no podía entrar con la camioneta a la Vieja Delhi. Andar en rickshaw fue una experiencia intensa. Comentamos con Mirta que si alguno de nuestros hijos lo hiciera les diríamos que son unos irresponsables. Con el tránsito caótico de Delhi, los bocinazos, la gente que cruza donde quiere y las motos, andar en rickshaw fue una imprudencia pero muy divertida. 



Muchísima gente en la calle, todos hombres y muy pocas mujeres. Se metió por Changni Chauk, que es la calle de los mercados, donde venden especias, flores, pollos vivos, repuestos de autos, textiles. 






Esto es lo que andaba buscando Cristóbal Colón cuando descubrió América:


Después fuimos a Jama Masjid, la mesquita más grande de India, enorme y de color rojo. No entré, porque no quiero descalzarme, hace frío. 




Habíamos arreglado previamente el precio con los rickshaws, pero cuando volvimos pretendieron cobrarnos más. Les pagamos lo convenido y una propina. Desde allí caminamos hasta el Fuerte Rojo, que como todos los monumentos está dentro de un enorme predio.





Fuimos al Mausoleo de Gandhi, el lugar donde fue asesinado en 1948. 
En la puerta compramos maníes. Con la misma mano el vendedor servía los maníes y recibía las rupias. Los pelamos antes de comerlos:


Evidentemente somos exóticas para los hindúes: una chica jovencita nos pidió sacarse una foto con nosotras, y nos miran como si fuéramos marcianos. Dos chiquitos me saludaron y me dieron la mano, les pregunté cómo se llamaban. En el mausoleo un grupo grande de chicos también quiso sacarse fotos con nosotras.



Después ibamos a ir a la Casa del Presidente y a la Puerta de India, pero estaban cerrados. Según Rewat, porque se esperaban protestas por la violación y posterior muerte de una chica de 23 años en Delhi, que salió en todos los diarios, incluso en Argentina. Nos propuso ir al Minarete de Qtub, 15 km al sur de Delhi. Aquí también había muchísima gente.



Volvimos y le pedimos a Rewat que nos dejara en el KFC de Connaugth Place que habíamos visto al pasar y comimos allí a las 6 de la tarde. Después volvimos al hotel en dos tuc tucs, que son los rickshaws con motor. Arreglamos el precio previamente: 100 rupias cada tuc tuc, o sea 15 pesos argentinos.
Tomamos café en el cuarto de Elba y Cristina y recién eran las 8 de la noche, así que tuve tiempo de escribir y bajar fotos. En la habitación no tengo wifi, tengo que bajar al lobby y la conexión no es muy buena.

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