martes, 21 de agosto de 2012

VIAJE A ESPAÑA Y PORTUGAL - DE EVORA A FATIMA


Viernes 21/1/2011. Otra vez nos levantamos 6,30, valijas en la puerta a las 7, desayuno y salida a las 8.15, 15 minutos más tarde porque el desayuno se empezaba a servir a las 7,15. Nos dirigimos a Vila Viscosa, que en realidad se pronuncia ¨vissosa¨ porque la c tiene cedilla que no sé como escribir. Allí está el Palacio de los Braganca (otra c con cedilla) y hay canteras de mármol.
Al salir de Evora pasamos por un enorme acueducto que no habíamos visto ayer. En el camino hacia el este –Vila Viscosa está muy cerca de España- pasamos por pueblos con castillos y murallas.


Ya se están haciendo repetitivos a esta altura los castillos.
Vila Viscosa es una ciudad de 7000 habitantes, y por supuesto tiene su castillo. En el centro de la plaza frente al Palacio, la estatua de Joao IV, primer rey de la dinastía de los Braganca después de la dominación española, que fue de 1580 a 1640. El Rey Sebastián se fue a conquistar Marruecos y los españoles se apoderaron de Portugal en ese lapso. Caminando hacia el Palacio hay una fuente y un gran cisne blanco.


Hoy es un lindo día, pero hace frío. Viene la ola polar. Pregunté en el Palacio si se podía entrar y había una visita guiada, pero duraba una hora y no teníamos ese tiempo.


Al lado del palacio, hay una iglesia con cúpula cuadriculada muy original.


Las calles están llenas de naranjos, y los árboles llenos de fruta. No comí por no ensuciarme, y porque me gusta exprimida, es impresionante la cantidad de naranjas por todas las calles!!


Vimos desde el bus las canteras de mármol, que es blanco en la zona, y hay listones de mármol en las plazas y en las veredas.


Desde el bus también vimos, en el camino a Entremoz, muchos viñedos. La vendimia es en septiembre y las vides en enero están peladas. Portugal produce dos tipos de vinos: en el sur, de clima seco, vino maduro, y en el norte, más húmedo, vino verde, más ácido. Este vino sólo lo produce Portugal.
Llegamos a Alter de Chao (la a tiene un acento en forma de viborita que tampoco sé como escribir) y subimos a Alter Pedrozo, donde hay, como no, otro castillo. Alter significa tierras del rey. Chao es suelo y Pedrozo, de las piedras. Las tierras del rey al ras del suelo, y en lo alto de las piedras, pero todas tierras del rey.
Allí en Alter de Chao nos dieron tiempo para almorzar. Es un pueblo chiquito, y hay dos o tres barcitos.
Yo no tenía hambre, porque a las 7 de la mañana, en el desayuno, había comido tostadas con dos quesos distintos, más croissants con manteca y mermelada, más dos tazas de café más fruta, es decir 500% más que mi desayuno habitual en BA. Con semejante ingesta, no tengo hambre hasta las 3 ó 4 de la tarde. En un bar compré jugo de manzana en botella y un rollito de pollo y me senté a comer en la plaza. Axel tomó coca. Frente a la plaza estaba el castillo y entramos.



Eran las 12,20, y en la puerta había un cartel que decía que estaba cerrado de 12,30 a 14. Dimos una vuelta por el patio y subimos a las murallas. Cuando quisimos salir la puerta estaba cerrada. Axel pretendía que llamara al 911, miré por el agujero de la cerradura y había gente del grupo en la vereda de enfrente. Pensé en gritar cuando alguien se acercara, o subirme a la muralla y gritar desde allí. Pero no hizo falta, porque unos minutos después una chica vino y abrió la puerta. Experimenté lo que es estar encerrada en un castillo del siglo XIII..
Caminamos un rato y encontré un bar donde tomé un cafecito, por el que pagué 0,55 euros.
A las 13,30 nos subimos otra vez a los ómnibus para ir a Almourol. Pasamos por un puente romano del siglo I, y vimos bosques de pinos y de eucaliptos.


Por Almourol pasa el río Tajo y nos llevaron en unos barquitos minúsculos a dar una vuelta por el río, que es enorme! y ver un castillo que fue de los Templarios. Axel estaba en un costado y se mojó, y yo también un poquito, hace mucho frío y el agua estaba helada!! Por suerte fueron sólo 15 minutos, porque los barquitos eran de lo más precarios.



Cuando bajamos del barquito le pregunté a Rui dónde podía tomar un café y me dijo que a un costado de la iglesia había un barcito.


Estaba dentro del edificio de la iglesia y era minúsculo, sólo dos mesas, nos sentamos en la única libre porque la otra estaba ocupada por varios parroquianos locales que jugaban a las cartas. Tomamos dos cafés por un euro, y sacamos de una máquina que había allí dos tubitos de papas Pringles (a un euro cada uno).
Subimos otra vez a los buses y viajamos media hora hasta Tomar para ver el castillo de los Templarios. Yo leí sobre este tema, pero no conocía la historia de los Templarios en Portugal.
El nombre oficial era la Orden de los Pobres Caballeros del Templo. Y el Templo era el de Salomón, en Jerusalén, ya que el objetivo de la Orden era recuperarlo, desalojando a los musulmanes que lo tenían en su poder. Lo de pobres caballeros era porque, para entrar en la Orden, debían deshacerse de sus pertenencias materiales.
Portugal pretendía convertirse en la primera nación europea de la época totalmente cristiana. Para llegar a Jerusalén los Templarios iban por tierra o navegando por el mar Mediterráneo, y los que iban por mar pasaban por los puertos portugueses del sur sobre el Atlántico y hacían escala allí para aprovisionarse o para esperar que hubiera clima favorable para el viaje. Los reyes portugueses pedían ayuda a los Templarios para expulsar a los moros de sus territorios, y les ofrecían para la Orden las riquezas que pudieran obtener, porque los reyes sólo pretendían recuperar las tierras. Así algunos Templarios se quedaron en Portugal, ya que les daban facilidades para que se instalaran.
Cuando el Papa Inocencio III disolvió la Orden de los Templarios y ordenó confiscarles todas sus riquezas, bajo amenaza de que el reino que albergara Templarios en su territorio no sería reconocido por el Papa, Portugal creó la Orden de Cristo y los siguió albergando con el nuevo nombre. En Almouron está el Convento de la Orden de Cristo, que era de los Templarios, bajo este nuevo nombre, para no molestar al Papa.




El Convento es un edificio monumental, en proceso de reciclado, para el cual la Unión Europea aportó 9.000.000 de euros. Allí está el ejemplo más representativo del estilo arquitectónico manuelino, creado especialmente por Portugal, que en ese momento era un país muy rico por su comercio con Oriente, como estilo propio, y que recogía elementos encontrados por los navegantes en sus viajes. Es el barroco local, y hay una ventana que es el ejemplo más acabado del estilo.


Compré un folleto y voy a leer más de este tema cuando vuelva.
Subimos otra vez a los buses para ir a Fátima, donde dormimos hoy. En el viaje, Rui contó la historia del santuario.
El 13 de mayo de 1917 tres pastorcitos de 11,10 y 7 años, Lucía, Jacinta y Francisco, pastaban sus ovejas en este lugar. Al mediodía estaban comiendo pan y apareció una luz muy fuerte sobre una encina. Se asustaron y estaban por irse cuando escucharon una voz que los llamaba, y vieron la imagen de la Virgen María, que les dijo que su misión era rezar por el bien de la humanidad. Ella también les dijo que volvería a aparecer los días 13.de cada mes y que ellos debían guardar el secreto. Pidió que se construyera un santuario en el lugar de las apariciones, que fue inaugurado en 1919. La Virgen apareció en total cinco veces, pero los niños no pudieron guardar el secreto y la última vez que apareció que fue el 13 de octubre de 1917, además de los tres pastorcitos había 70.000 personas en el lugar. Sólo ellos tres la vieron, y las demás personas contaron que el sol se transformó en un disco móvil del cual salían luces. La Virgen les reveló en esa última aparición los llamados tres secretos de Fátima, que se referían al avance del comunismo, a la posibilidad de una guerra nuclear y a un atentado al Papa.
El atentado al Papa se produjo durante el pontificado de Juan Pablo II, a quien le dispararon un tiro que quedó a milímetros del corazón. La bala, una vez recuperada, encajaba perfectamente en un agujero que tenía la corona de la virgen en el santuario de las apariciones.
Con posterioridad se construyeron en el lugar dos iglesias más, una de ellas con capacidad para 9000 personas sentadas.
Cuatro millones de personas de todo el mundo pasan por Fátima todos los años.
Cuando estábamos llegando a Fátima, Rui dijo que había un shopping donde podía dejar a quienes quisieran comprar merchandising y volver a buscarlos en 50 minutos. Sólo 3 personas decidimos ir directamente al hotel, Axel, el uruguayo y yo. Los demás se bajaron en masa.
El hotel está pegado al santuario, y esto de la Virgen es un negocio fabuloso: hoteles, restaurantes, cientos de tiendas de recuerdos: una ciudad entera dedicada al tema de la Virgen de Fátima.
A las 8,30 bajamos al restaurante, porque esta cena estaba incluida en el recorrido. Sirvieron tallarines con salsa, y después pescado, y para los que no queríamos pescado, cerdo con papas al natural. De postre había un arrollado con crema y fruta.
El plan es ir a visitar el santuario mañana a la mañana y a las 11 salir para Oporto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario