miércoles, 8 de agosto de 2012

VIAJE A GRECIA Y ESTAMBUL - ESTAMBUL Y EL MAR DE MARMARA , VUELTA A BUENOS AIRES


9/2/2010: A las 8,30 nos pasaron a buscar para ir a navegar por el Mar de Mármara. Estambul es una ciudad inmensa, algunos dicen 14, otros 15 y otros 17 millones de habitantes. Cruzando el Estrecho del Bósforo está la parte asiática de Estambul. Primero estuvimos en el Mercado de las Especias, que es como el Gran Bazar pero más chico, compré aceitunas para Eric, especias y algunas masitas con pistachios, que son muy ricos.





Después fuimos al puerto y nos subimos a un barco que fue hasta el segundo de los puentes colgantes sobre el Mar de Mármara, el más cercano al Mar Negro.
Pasamos por el palacio en el cual murió Ataturk, el general del ejército otomano que fundó la república, occidentalizó el pais e introdujo grandes reformas sociales, el 10/11/1938. Los puentes colgantes miden 600 metros de largo y son sólo para vehiculos, no pueden pasar peatones, aparentemente por culpa de los suicidas. Los hicieron empresas alemanas e inglesas a fines del siglo XX. Se paga peaje para pasar de Asia a Europa, el camino contrario no paga.




A la altura del segundo puente está la fortaleza de Anatolia, que servía a los otomanos para controlar el estrecho e impedir que los bizantinos recibieran refuerzos del lado del Mar Negro.
Despues nos llevaron a un desfile de camperas de cuero y a toda costa nos querían vender. Todos los turcos quieren vendernos algo.
La excursión incluia almuerzo y nos llevaron otra vez en el bus a la zona histórica. Trajeron un pan muy finito e inflado, calentito, que se llama anatolian bread, exquisito. El mozo hablaba castellano y le pregunté cómo hacian el pollo para que saliera tan rico, y me dijo que lo maceraban con una mezcla de yogur, salsa de tomate y aceite de oliva. Queda rojizo y de sabor levemente picante. De postre habia masitas con pistachios, masa filo y miel. En la mesa habia gente de Dubai, Túnez, India, Perú y Corea del Sur.
Despues de almorzar fuimos en bus otra vez a la parte asiática de Estambul, donde está el Palacio Beylerbeyi, donde los sultanes pasaban los veranos, que está sobre el Mar de Mármara. Beylerbeyi significa señor de señores, y está muy cerca del primer puente. Fue construido a fines del siglo XIX. El sultán tenia salas para recibir a los generales, a los marinos y a los embajadores, comedor y salas de espera. Pasando dos puertas esta la parte de las mujeres, que también tiene salas y más salas, todas con cielorrasos pintados, y arañas de cristal enormes. Vimos el dormitorio de la reina, que era la madre del sultán y no su esposa, y hasta un baño enorme. Aquí estuvo Eugenia de Montijo mientras Napoleón III estaba en Egipto. Como era el palacio de verano, no hay calefacción y con esos cielorrasos tan altos adentro hacía casi tanto frío como afuera. Es un dia muy nublado y gris.




Llegamos a las 5 de la tarde muy cansados. El chocolate caliente que tomé a la tarde para combatir el frío me cayó mal, así que Axel se fue a comer solo.

10/2/2010: Ultimo dia en Estambul, a la tarde tomamos el avión a Madrid. Preparamos las valijas, porque a las 12 teníamos que hacer el checkout del hotel y a las 14 nos venían a buscar para ir al aeropuerto. Busqué pasajes y pasaportes y no encontraba los pasaportes. Revisamos todo otra vez y no aparecían. Con gran sentido práctico, Axel me dijo que fuéramos a la embajada argentina con la computadora, porque yo los tenía escaneados por si acaso. Se me ocurrió si no se los habría dado al conserje del hotel, bajé a preguntar y los tenia él. Nos fuimos caminando a Santa Sofia, que fue basílica católica desde el 415 hasta 1453, construida por el emperador Teodosio sobre las ruinas de una iglesia anterior que habia sido incendiada durante un tumulto. En 1453 los otomanos invaden Constantinopla y la convierten en mezquita. El 1/6/1453 rezan allí los otomanos por primera vez. Tiene 7000 metros cuadrados y fue mezquita hasta 1935 en que Ataturk la convirtió en museo. Los sultanes rezaban aquí los viernes, que es el domingo de los musulmanes. Por dentro es inmensa, los frescos están algo estropeados y está en reparaciones.



Caminamos un poco más por la ciudad y vimos otra vez el tranvía, cuyas vías siempre nos sirvieron de guía porque pasa a una cuadra del hotel, y después por la Mezquita Azul, el Palacio de los Sultanes y Santa Sofia. Quiere salir el sol y no hace mucho frio.
 


Estos son los almohadones para que la gente se siente a fumar narguile en la vereda:


Vasijas como estas hay en cientos de negocios en Estambul. Esta era una de las que adornaban el lobby del Hotel Metropol:


El avion a Madrid salió puntual a las 16,55 y llego en 4,15 horas. Esperamos en el aeropuerto hasta la 1 de la mañana que saliera el avión a Buenos Aires. Despues de 12 horas de viaje llegamos a Ezeiza y me bajó la presion, hacía 30 grados de calor. Fin del viaje.

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